Hoy traemos nuevamente una serie de frases de amor especiales para compartir con toda esa gente que tanto quieres. La personalidad que nos acompaña en esta ocasión es la brillante escritora y poetisa Alfonsina Storni, nacida el 29 de Mayo de 1892 en Capriasca, Suiza.
Su infancia hasta sus últimos días la ha vivido en Argentina, en este país ha cursado sus estudios, ha ejercido su desempeño en un negocio familiar hasta llegar a la educación trabajando como maestra. También tuvo su faceta artística participando como actriz en obras de teatros que han recorrido todo el país. A partir del año 1916 comenzó a compartir poemas y prosas en una revista literaria, a partir de allí pudimos disfrutar de sus grandes obras con escritos, frases y poemas. Para compartir una pequeña parte de su trabajo tenemos estas 12 Frases de amor de la escritora Alfonsina Storni que seguramente sabrás apreciar muy bien.

Frases de Alfonsina Storni


12 Frases Alfonsina Storni.

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1 - Cuando sobre tu pecho mi alma fue apaciguada, y la dulce criatura, tuya y mía, deseada, yo puse entre tus manos toda mi fantasía.

2 - Sé la frase que encanta y que comprende, y sé callar cuando la luna asciende enorme y roja sobre los barrancos.

3 - La primavera dulce que me enseñara a amarte, la primavera misma que me ayudó a lograrte.

4 - Dime al oído la palabra dulce; camoatí zumbador, las letras que se asomen a tus labios han de oler a malvón, y empacarán insectos en el rojo panal del corazón.

5 - Un día habré dormido con un sueño tan largo que ni tus besos puedan avivar el letargo.

6 - ¿Cómo decir este deseo de alma? Un deseo divino me devora; pretendo hablar, pero se rompe y llora esto que llevo adentro y no se calma.

7 - Baja: mi corazón te está pidiendo. Podrido está; lo entrego a tus cuidados. Pasa tus dedos blancos suavemente sobre él.

8 - Y yo no tendré miedo de morenas ni rubias, pues cerraré los ojos y te diré: soy tuya.

9 - Y en la hora en que vuelve la excelsitud de amar saber que algo en nosotros es capaz de volar.

10 - Aprender a dar pasos como un tímido niño que necesita aún solícito cariño.

11 - No por eso posee la mujer, todo entero, Al que, sin ser amante, puede ser compañero; Acaso él también sueña lo mismo que soñamos.

12 - Mis ojos, faros de angustia, trazan señales misteriosas en los mares desiertos. Y eterna, la llama de mi corazón sube en espirales a iluminar el horizonte.

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